La amigdaloadenoidectomía puede generar efectos adversos a largo plazo

La amigdalectomía, y la adenoidectomía, son de los procedimientos quirúrgicos más comunes practicados en la infancia. Antes de la década del 60 era difícil encontrar niños que no hayan estado sometidos a alguno de éstos. En aquel entonces, la indicación más frecuente era la faringitis aguda y su recurrencia. Se suponía que con la extracción de las amígdalas el niño ganaba calidad de vida, porque se pensaba que disminuía su recurrencia, el dolor, los días de ausentismo escolar, y de ausentismo laboral en los padres.

 

En los días de hoy la situación cambió mucho, la amigdalectomía está indicada primeramente como tratamiento de las apneas del sueño de forma absoluta. Y de forma relativa ante la presencia de anginas a repetición, trastornos deglutorios, fonatorios, abscesos, etc. Así se publicó en la Clinical Practice Guideline:Tonsillectomy in children, de la Otolaryngology, Neck and Head Surgery en el 2011, disponible en http://oto.sagepub.com/content/144/1_suppl/S1.

 

El número absoluto de amigdalectomías bajó sensiblemente desde que la faringitis recurrente pasó a ser una indicación relativa. Actualmente se trata de ofrecer conducta expectante durante un período prolongado (12 meses) antes de decidir operar, ya que las recidivas disminuyen espontáneamente, y a largo plazo, no se observan diferencias entre los operados y los nó operados, (en el corto plazo sí, la cirugía tiene efecto contundente). Anna Morad.Tonsillectomy vs Watchful Waiting for Recurrent Throat Infection: A Systemtic Review. Pediatrics 2017; 139.

 

Otro de los incentivos para operar era que, la cirugía presentaba una tasa muy baja de efectos adversos y complicaciones. Las hemorragias y complicaciones infecciosas, (en el corto plazo posterior a la intervención) muy peligrosas, eran muy poco frecuentes de ver. Y se consideraba que no había complicaciones a largo plazo.

 

Recientemente se publicó un trabajo observador de que la intervención, tiene efectos adversos a largo plazo. Como no estaba claro si los paciente operados tienen más riesgo de enfermedades respiratorias y alérgicas más adelante en la vida, desarrollaron este estudio, el más grande hasta la fecha que intenta contestar esta pregunta, involucrando a más de 1 millón de niños nacidos en Dinamarca entre el 79 y 99, que fueron seguidos por 10 a 30 años luego de recibir amigdalectomía (11.830), adenoidectomía (17.460) y adenoamigdalectomía (31.377) antes de los nueve años de vida. Todos éstos, tuvieron tasas más altas de enfermedades respiratorias y alérgicas (asma, eczema, infecciones respiratorias altas y bajas), con respecto a aquellos que no se operaron.

 

Si la cirugía misma aumentó el riesgo de estas afecciones sigue siendo incierto. La asociación observada puede explicarse por factores subyacentes que predisponen tanto a afecciones comúnmente tratadas con amigdalectomía y adenoidectomía (como apnea obstructiva del sueño, otitis media recurrente) o como a otras enfermedades respiratorias y alérgicas. Como era de esperar, las tasas de trastornos del sueño a largo plazo (p. Ej., Apnea obstructiva del sueño) fueron menores en los niños sometidos a adenoidectomía, y las tasas de amigdalitis a largo plazo fueron menores en los niños sometidos a amigdalectomía o adenoamigdalectomía. Si bien este estudio sugiere que los niños que se someten a amigdalectomía y / o adenoidectomía pueden estar en riesgo de desarrollar enfermedades respiratorias y alérgicas a posteriori de operarse, no establece la causalidad, y es posible que estos hallazgos se puedan deber a factores de confusión o causalidad inversa.


Si querés mirar el artículo completo, buscalo acá: Byars SG, Stearns SC, Boomsma JJ. Association of Long-Term Risk of Respiratory, Allergic, and Infectious Diseases With Removal of Adenoids and Tonsils in Childhood. JAMA Otolaryngol Head Neck Surg 2018; 144:594.
 

Dr Diego Terceiro
Medicina Familiar y Comunitaria
Hospital Italiano de Bs As


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